Bajo mi punto de vista es imposible comprender el panorama socioeconómico actual sin tener en cuenta ciertos hitos o acontecimientos en el desarrollo del denominado estado social europeo, y la evolución de la mentalidad y el discurso bajo los que se han forjado sus sociedades y por lo tanto sus políticas.
Hístóricamente Europa occidental ha sido el pilar sobre el que ha girado la economía mundial, especialmente en los últimos cinco siglos en los que se antojaba como la principal potencia económica y en los que su influencia sobre el resto de las economías conducía a éstas a transformarse "a su imagen y semejanza" europeizando el mundo (Rojas, M. 2013). La estabilidad y el orden económico mundial dependían de la buena o mala salud del mercado europeo (y estadounidense); uno de los últimos precedentes de este hecho fue la crísis del 29 y sus devastadores efectos para el resto de las economías, que supuso un periodo de recesión económica más grave para las zonas económicas periféricas que para el mismo mercado central.
Dicho de otro modo, la crísis del mercado se había extendido, era global, pero precisamente las economías de los paises que con sus políticas condujeron a esa situación fueron las menos afectadas, porque en el juego del capitalismo la vieja Europa siempre era la que si no ganaba junto a Estados Unidos, menos perdía.
Pues bien, en la actualidad Europa y mas concretamente Europa occidental está sumergida en una profunda crísis, el modelo económico y social occidental atraviesa por uno de los momentos más críticos de su longeva historia, pero a diferencia de lo que históricamente viene aconteciendo, el panorama mundial no se ha visto sacudido por esta gran depresión, lejos de ello, el noreste de europa y especialmente el resto de naciones en vías de desarrollo experimentarán en los próximos años un crecimiento notorio. Es decir, aquellas zonas que en otrora representaban zonas económicamente conflictivas empiezan a prosperar mientras el antiguo motor de la hegemónica Europa prosigue con su caida en picado, la cosa ya no es del juego, es del propio modelo occidental.
Para entender la situación actual de occidente, podemos señalar ciertos factores que han resultado decisivos, como la agresividad del capitalismo neoliberal, las políticas llevadas a cabo para la constitución del euro como divisa común... Pero como apunta Mauricio Rojas (2013) uno de los factores fundamentales para explicar la decadencia en la que se encuentra Europa occidental es su propio modelo social, y mas que el modelo social las consecuencias que han tenido siobre la mentalidad de sus ciudadanos.
Tras el shock del petróleo de los 70, Europa sufrió un revés, y especialmente las zonas económicas menos neoliberales, las mas intervencionistas y en las que se aprecia un carácter con cierto paternalismo mal entendido. Las políticas sociales europeas estaban encminadas a garantizar el estado de bienestar entre sus ciudadanos, a concederles derechos, a asegurar el pleno empleo...
En mi opinión, cualquier estado con cierto nivel de desarrollo debe encargarse de redistribuir la riqueza existente a fin de evitar las desiguladad creadas y proteger y garantizar los derechos de los colectivos que quedan excluidos por el sistema, pero la progresiva expansión de esos modelos de bienestar ha provocado que las generaciones que llegamos a este mundo en época de bonanza crezcamos bajo las promesas de ese estado paternalista que nos promete derechos y mas derechos por el simple hecho de ser ciudadanos europeos, a pesar de que desde hace tiempo ya no puede seguir cumpliendo esas promesas. Queremos vivir cada vez mejor, tener cada vez mas cosas y no nos paramos a pensar a costa de qué o de quién.
La sociedad europea vive actualmente acompañada de un sentimiento de frustración e indefensión, se siente como un niño ignorado por unos padres cuya sobreprotección ha generado una dependecia del estado paternalista que ha acabado con la autonomía, con la creatividad y que ha hecho olvidar a sus ciudadanos que todo derecho exige una responsabilidad. No creo que haga falta señalar la responsabilidad de nuestros propios mercados, de nuestros propios bancos y cajas de ahorro, de la corrupción política... pero en mi opinión la gestión de esos bancos representan el pensamiento y el modo de vida occidental, basado en el consumismo sin límites, en el individualismo, en pensar que nuestro modo de vida es el adecuado y que debemos trasladarlo al resto del mundo, en que debemos tener y acumular bienes de cualquier modo...
Han sido necesarios siglos de expansión, de colonización primero física y luego económica para entender que un sistema cuya naturaleza es la continua expansión está abocado al colapso. Estamos siendo testigos de algo insólito, el resto del mundo crece mientras occidente se hunde. Es hora de mirarse el ombligo y preguntarse por qué. Muchos autores señalan al continuo crecimiento del propio estado de bienestar como el causante de esta crísis, pero en mi opinión es el propio egocentrismo europeo y su cultura materialista los que han impulsado a Europa a crecer hasta su colapso a costa de la explotación de otras regiones.
Bajo mi punto de vista, se trata de algo así como justicia poética, Europa lleva siglos forjando una cultura consumista y dirigiendo sus políticas a satisfacer unas necesidades materiales creadas que aumentan con el paso del tiempo y para satisfacer el hambre de consumo no nos ha importado colonizar al resto del mundo. Aunque se señale al mantenimiento del estado de bienestar como causante de esta crísis, es algo totalmente necesario en cualquier sociedad porque considero se encuentra en consonancia con la moral humana. El problema es la moral y los valores europeos subyacentes que enmascaran el egoísmo y la codicia que han llevado a nuestros estados primero a explotar al resto del mundo para satisfacer nuestras necesidades y nuestro anhelo de expansión, y más tarde a seguir expandiéndose más y más hasta el colapso.
Referencias bibliográficas:
- Navarro, V. El estado de Bienestar en España y sus déficits sociales.
- Rojas, M. (2013) Crisis europea y el modelo del Estado de bienestar: Lecciones de un modelo a evitar.
- Tagle Martínez, M. Los prototipos del Estado de Bienestar: el Estado frente a la seguridad del ciudadano.
- El desencanto de Europa (Documental)
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